domingo, 20 de junio de 2010

PAUTAS DE CRIANZA

Información Personal



Bienvenidos, as a este espacio que estoy segura será de gran provecho para todos, los visitantes.
Soy Mónica León Malca, Psicóloga. Del Servicio de Psicología, del Hospital de Especialidades Básicas La Noria.
A continuación Les Daremos unos pequeñas Orientaciones

PAUTAS DE CRIANZA

Los padres son los primeros y los mejores puericultores de sus hijos; son ellos quienes poseen las herramientas que les permiten orientar y establecer las pautas de crianza para sus propios hijos. La tarea de los profesionales puericultores es la de orientar y acompañar a los padres, para que ellos realicen en forma efectiva su labor, pero es el niño el propio gestor del desarrollo de sus potencialidades.

La crianza es un proceso secuencial que los padres inician desde su formación como hijos en sus propias familias. Es un proceso aparentemente natural, por lo que se cree que por el hecho de hacerse padres desde lo biológico se está preparado para afrontar con éxito el ejercicio de la paternidad. Pero, los avances tecnológicos y los rápidos cambios sociales dificultan el desarrollo de este proceso en forma armónica y natural, por lo que es necesario que los padres se preparen para desarrollar eficazmente su tarea.



Las pautas de crianza no son recetas que están proporcionalmente establecidas; son acuerdos que conciertan los padres que preparan y planean la llegada de sus hijos, con quienes se comprometen con responsabilidad a acompañar y a generar espacios que potencien el desarrollo humano de sus hijos.

Las pautas de crianza son aprendidas por los padres de sus propios padres y son transmitidas de generación en generación, algunas veces sin modificaciones. Este proceso que se inicia durante la socialización del niño en el núcleo familiar, social y cultural, lo asimilan por medio del juego de roles, con el que se apropian de las pautas con las que sus padres los orientan, las asumen e incorporan, para más tarde, al ser padres, complementarlas con sus hijos.

Es así como se pueden transferir comportamientos que se creen adecuados, porque a los padres les fueron efectivos; pero es necesario tener en cuenta que cada hijo es único y como tal va a responder a la crianza que se le ofrece. Además, las influencias externas y las demandas del contexto son diferentes para cada tipo familiar.



Entendidas así las pautas de crianza, se discutirán algunos aspectos específicos de este proceso.

DIFERENCIAS EN LAS PAUTAS DE CRIANZA

Si se tiene en cuenta que la pareja de padres está conformada por dos personas que vienen de grupos familiares distintos, se puede entender la necesidad de llegar a acuerdos, que partan de la negociación y que faciliten a los padres el establecimiento de los lineamientos con los que acompañarán a sus hijos durante su desarrollo. De hecho, desde sus hogares han recibido orientaciones diversas, con vivencias y modelos de padres también diferentes, a pesar de que compartan ambientes socioculturales similares.

En la crianza de los hijos contribuyen elementos que como hijos los padres recogieron de sus propias familias; es de esperar que padres que posean una autoestima adecuada ofrezcan el ambiente que igualmente la propicie en sus hijos, y los que carecen de ella les restarán posibilidades, sin con esto querer decir que no lo puedan lograr, pues con esfuerzo y compromiso se puede conseguir lo que con ellos no se logró.

IMPORTANCIA DEL TRABAJO EN EQUIPO

El proceso de crianza justifica un trabajo en equipo, en el que los padres, como una unidad, elaboren los guiones de crianza y éstos sean un fruto de la reflexión y del crecimiento de ellos como padres, para que con responsabilidad, firmeza, efectividad e inteligencia acompañen a sus hijos durante su desarrollo.



APOYO MUTUO

En el proceso de crianza es necesario el apoyo, que no sólo es tarea de los padres entre sí, sino que también es significativo el que reciben de otros sistemas del entorno en el que se desarrollan. Las familias que cuentan con redes de apoyo fuertes generan más posibilidades en el proceso de crianza de sus hijos.

El apoyo de los padres debe ser incondicional y si entre ellos hay diferencias, éstas se deben discutir en espacios en los que los hijos no participen. Es importante el respeto del uno por el otro ante los hijos. El desautorizar o criticar al otro ante el hijo no le quita valor a la relación padre-hijo, pero, sí debilita el necesario trabajo en equipo de los padres.

JERARQUÍA EN LA RELACIÓN PADRES E HIJOS

Es significativa la relación padres –hijos en la que los primeros ocupen una posición superior, que permita, de un lado, ofrecer seguridad a los hijos, elemento que es básico para el desarrollo de la autonomía, y del otro, facilite la relación afectiva que también contribuye a que el hijo de pasos seguros en su desarrollo y adquiera los elementos que en el futuro le ayudarán a relacionarse como adulto maduro. Esta diferencia de jerarquía varía de acuerdo con la edad de los hijos, pues en la medida en que crezcan, demandarán la participación en las diferentes actividades que se efectúan en la familia.

EJERCICIO DE LA AUTORIDAD

Como afirma el filósofo español Fernando Savater, la autoridad que los padres ejercen sobre sus hijos debe ser firme y afectiva para que genere espacios de confianza y autonomía; estos dos elementos son los ejes que contribuyen al desarrollo de la personalidad sana, lo que a su vez, facilita el desarrollo de seres humanos autónomos e independientes.

El ejercicio de la autoridad por parte de los padres exige unidad de criterios al respecto. En este ejercicio es significativa la concordancia entre el ejemplo y la palabra. Son los padres los que con sus comportamientos refrendan las orientaciones que ofrecen a sus hijos en lo que se refiere a valores, creencias, pautas relacionales y en general a todos los elementos que favorecen una convivencia social que parte del respeto y la tolerancia con los otros ciudadanos. La autoridad de los padres es una relación diferenciada, en la que ellos no son simplemente amigos de sus hijos, sino que desde una posición jerárquica superior los dirigen y los acompañan con afectividad, firmeza y seguridad.

PADRES O AMIGOS

La amistad implica una igualdad en la relación, que confundiría la diferenciación entre los padres y los hijos y además, debilitaría el ejercicio de la autoridad con firmeza. Es primordial sedimentar primero la autoridad y la superioridad como padres, para luego, cultivar y hacer que prospere la amistad. El ejercicio de ser padres o madres implica la elaboración de pautas de crianza claras, que son el producto del trabajo reflexivo y flexible que los padres unidos construyan, con la posibilidad de generar espacios de seguridad, aceptación y autonomía para sus hijos. La seguridad la proveen los padres que están preparados para hacerlo, los que como hijos recibieron una orientación firme y afectuosa, o los que durante su preparación para ser padres superan las posibilidades de su crianza.

LA TOMA DE DECISIONES

El proceso de toma de decisiones es una actividad conjunta en la que se debe deliberar, escuchar las diferencias y concertar los acuerdos, para que luego ante los hijos no se de la posibilidad del desencuentro, pues esto los confundiría y les daría la posibilidad de aprovecharse negativamente del momento.

EL EJERCICIO DE SER PADRES Y MADRES

La tarea de ser padres hoy es compleja y no sólo está centrada en el interés por los hijos, sino que exige un compromiso de los padres para que con responsabilidad creen los espacios que propicien el desarrollo de éstos, para que sean capaces de aceptarse dentro de sus posibilidades, con seguridad y autonomía.

En suma, la tarea de los padres hoy, es compleja y si se asume con firmeza, afectividad, responsabilidad, flexibilidad y reflexión, la respuesta de los hijos será la esperada tanto por la familia como por la sociedad. Es en el grupo familiar y a partir del ejemplo que reciben de sus padres, en el que los hijos incorporan los valores, las normas y las pautas relacionales que más tarde les facilitarán entablar relaciones como adultos maduros.

Vamos aquí a mirar los cuatro procedimientos útiles para enseñar el niño a aprender cualquier conducta, ellos son:

I. EL CASTIGO: es útil en la supresión de una conducta, pero para que ello sea efectivo tenemos que identificar las diferentes clases de castigo así:

Físico, Social y Moral

II. EL PREMIO


III. EL IGNORAR


IV. LOS MODELOS

El castigo físico se define como: golpes, pellizcos etc. o cualquier ataque que lesione leve o seriamente el cuerpo del niño. Cuando es leve, o sea no deja daño severo, pensamos que estamos corrigiendo y cuando es serio decimos que la intención era corregir, pero en el ejercicio ocurrió un accidente.

Si cree en el castigo físico y lo va seguir utilizando, debe hacerlo bajo tres condiciones:

1. Debe ser inmediatamente se comete la falta. Si se hace tarde o se guarda la pelea, no sirve, porque el niño aprende de las consecuencias de su conducta y si Usted le pega unas hora o unos días después del hecho, el no asocia, aún cuando usted se lo diga. Tiene otro problema, cuando la pelea se guarda para otro (generalmente el padre) Usted logra que el niño vea que Usted no es la autoridad, no en vano nos quejamos las madres de que los hijos no nos obedecen; muy seguramente aquí está la clave. Además con esto es lo único que conseguimos es distanciar afectivamente los hijos de los padres, porque lo sienten como un justiciero peligroso, que solo se acerca para pegar.

2. Se debe hacerse SIN RABIA. Si usted pega con rabia, corre el riesgo de que se le vaya la mano. Por que ese sentimiento, nos impide medir la fuerza y terminamos en un accidente, que según el código del menor y el código penal, se constituye en un delito llamado “lesiones personales”.

La rabia además enseña al niño otro sentimiento bien distinto y perverso que deberíamos acabar, cual es LA VENGANZA. Fíjese como Usted no castiga cuando no tiene rabia y termina diciéndole al hijo: “la próxima vez… convirtiendo entonces la amenaza y el chantaje en norma educativa.

3. Debe ser adecuado a la falta, si Usted castiga físicamente por todo, faltas grandes y chiquitas y a veces por situaciones que no son falta, el niño podrá discriminar la gravedad de sus actos, ya que se le pega indiscriminadamente, volviendo al niño como usualmente dicen algunos padres, insensible o indolente y a sus padres creer que lo que se necesitan son castigos mas fuertes y severos.

El castigo social seria entonces la supresión de satisfactores o privilegios, como no darle algo que le gusta (nunca castigar con la comida) o no preemitiéndole a algo como salir o ver TV., participar de una actividad, etc.

Este sistema de castigo también supone que sea inmediatamente se comete la falta y obviamente el que sea adecuado para la falta.

A veces los padres imponemos castigos tan largos y difíciles de hacer de cumplir, que lo que terminamos es saboteándolos nosotros mismos. Ejemplo: no sale a la calle todo el año, o no ve televisión en un mes…cuando una o dos semanas después nosotros mismos lo sacamos a la calle o al día siguiente estamos viendo televisión con él. De donde la norma de oro es : Imponga castigo que usted pueda hacer cumplir y no sume castigos a una misma falta… Cuando el niño pierde el año le decimos: No sale en todas las vacaciones

Y no ve TV.

Y no oye música

Y no tendrá regalo de navidad

Y no piense en que le doy plata, y…

Si usted hace tal lista es muy probable que sea usted el que falle.

4. El castigo moral, es todo evento que humille, minimice, aterrorice o descalifique como: Ridiculizarlo, avergonzarlo o hacerlo sentir inútil, incapaz o bruto; lo mismo que infundirle el temor.

Este tipo de castigos tienen que desterrarse de nuestro repertorio.

II. El premio que también utilizamos cotidianamente pero en forma inconsciente, también tiene varias formas así:

a) Material

b) Social

c) Emocional

El premio material es todo aquello que le damos al hijo como reconocimiento a su conducta, ejemplo: plata, chitos, juguetes, regalos… Esto lo hacemos todos los padres, pero es tanto l que le tenemos que enseñar al hijo, a aprender, que nuestro bolsillo quedaría roto… así que utilicemos más el reconocimiento de la buena acción, el abrazo, la alabanza, la ternura, el permiso; a esto lo podemos llamar premio social.

El premio como el castigo, también debe ser inmediatamente se hace la buena acción pues los premios dados en forma LERDA no sirven para enseñar, y así como el castigo debe ser adecuado a la falta el premio también el premio requiere de adecuarse a la acción pues un castigo desmedido como un premio desmedido NO ENSEÑAN.

El premio emocional es cuando con palabras y actitudes, hace sentir a su hijo orgulloso de sí mismo, éste tipo de premio hará que él eleve su autoestima o amor propio y éste si será garantía para el buen comportamiento personal porque fallarse uno mismo es mas difícil que fallarle a otro.

lll. Los Modelos

Recuerde Usted es modelo para su hijo y nada le puede enseñar a él desde su discurso… para el niño mas importante lo que Usted hace que lo que usted dice.

Quiere que su hijo aprenda a respetar? Sea Usted una persona respetuosa con el y con los demás y eso él, lo aprenderá de verlo en Usted.

No desea que su hijo fume no lo haga Usted.

Para que su hijo no mienta no debe mentirle nunca. Y así cada cosa que usted desee moldear en su hijo, recuerde que su hijo lo imita a Usted y es esa condición de modelo lo que Usted debe revisar.

Toda conducta premiada incrementa la frecuencia de aparición y toda conducta castigada decrementa su aparición pero frente a quien la castiga o si no recuerde usted todas las cosas prohibidas en su crianza que de saberlo sus padres le castigarían, no las repitió usted mil veces?

Aprender a ignorar: Una clave para enseñar el buen comportamiento para su hijo es el ignorar lo malo y premiar inmediatamente lo bueno, pues la atención que Usted de al mal comportamiento lo agrava; así las cantaletas y los regaños sirven como premios al MAL comportamiento. Hay conductas como la pataleta o las malas palabras que si nosotros atendemos los reforzamos; si queremos que esto pase y se extinga tendremos que ignorarlos y premiar siempre las aproximaciones sucesivas a la conducta que deseamos fomentar y dejar en firme.

Entonces una mezcla de estas (4) estrategias o medios nos serán de inmensa utilidad en la difícil tarea de la crianza para la cual nadie fue entrenado.



¿CÓMO PUEDO SER UN BUEN PADRE O MADRE?

No existe una sola forma correcta de criar niños. Y tampoco existe el padre o el hijo perfecto. Pero aquí hay algunas pautas para ayudar a que sus niños crezcan sanos y felices.

• Demuéstreles su amor. Cada día dígales a sus niños: "Te quiero. Eres especial para mí". Déles muchos abrazos y besos.

• Escuche cuando sus niños hablan. Escuchar a los niños les demuestra que usted piensa que ellos son importantes y que usted está interesado en lo que ellos tienen para decir.

• Haga que sus niños se sientan seguros. Consuélelos cuando están asustados. Demuéstreles que usted ha tomado pasos para protegerlos.

• Proporcione orden en sus vidas. Mantenga un horario regular para comidas, siestas y para la hora de dormir. Si tiene que cambiar el horario, dígales con anterioridad que va a haber cambios.

• Elogie a sus niños. Cuando sus niños aprenden algo nuevo o se comportan bien, dígales que está orgulloso u orgullosa de ellos.

• Critique el comportamiento no el niño. Cuando su niño cometa un error no le diga "fuiste malo". En cambio, explíquele al niño lo que hizo mal. Por ejemplo dígale: "Cruzar la calle corriendo y sin mirar no es seguro". Luego dígale al niño lo que debe hacer en vez de eso: "Primero mira a ambos lados para ver si vienen carros".

• Sea consistente. Sus reglas no tienen que ser iguales a las que otros padres tienen, pero tienen que ser claras y consistentes. Consistentes quiere decir que las reglas son iguales todo el tiempo. Si dos padres están criando a un niño ambos necesitan usar las mismas reglas. Además, asegúrese de que las niñeras y los parientes conocen y siguen las reglas de su familia.

• Pase tiempo con sus niños. Hagan cosas juntos tales como leer, caminar, jugar y limpiar la casa. Lo que los niños más desean es su atención. El mal comportamiento con frecuencia es su manera de llamar la atención.



OTRAS PAUTAS DE CRIANZA

Un plan de acción que procure solucionar los problemas de conducta debe comprender las siguientes actuaciones:

o Elaboración y desarrollo de un calendario predecible, uniforme y diario de actividades.

o Utilización de refuerzos sociales en el momento en el que se dé una conducta adaptada contraria a la conducta problema.

o Evitar prestar atención a las conductas menores de llamada de atención.

o Utilizar tiempos de interrupción de actividad y reflexión adecuados a la edad del alumno (tiempo fuera, a razón de minuto por año cumplido).

o Practicar la escucha activa en todo momento y estar abiertos al contacto emocional y afectivo las 24 horas del día. Asimismo, buscar diariamente momentos de intimidad que permitan la confidencialidad.

o Utilizar la disciplina inductiva para conseguir los cambios de conducta. Este tipo de disciplina consiste en contemplar los siguientes pasos:

o Solicitar el cambio de actividad razonadamente. No negarse a una solicitud sin realizar una verdadera escucha activa inicial

o Explicar las razones de la negativa o de la solicitud del cambio de conducta.

o En el caso de que la actitud del niño persista utilizar una actitud taxativa. Si el niño persistiera en su actitud se utilizaría el tiempo fuera.

o Se debe demostrar en todo momento incondicionalidad al niño y no castigarle nunca con la retirada de afecto. Hay que hacerle ver y decirle que, aunque una conducta determinada haya estado mal, le seguimos queriendo. Que siempre estaremos aquí para ayudarle en lo que necesite.

o Tanto el padre como la madre deben seguir el mismo patrón educativo, siendo coherentes, utilizando normas claras y concisas, reforzadas de forma apropiada mediante la técnica de recompensas y castigos.

Los padres deben estar atentos a las recaídas conductuales. Por diversos motivos, personales, familiares, escolares, etc., los niños atraviesan por etapas de mayor turbulencia conductual y afectiva, es necesario detectar a tiempo estos periodos con el fin de analizar qué está ocurriendo en el entorno familiar o escolar del niño que permita explicar los cambios de conducta; y, a la vez, extremar la atención afectiva y la disponibilidad de escucha activa para dar respuesta a estas necesidades momentáneas.

Cuando ocurra una rabieta se procederá de la siguiente manera:

 Garantizar la seguridad del niño.

 No mostrar ansiedad, y evitar con nuestro nerviosismo agudizara la crisis.

 No responder ante la rabieta y esperar a que se le pase.

 No tratar de controlar la rabieta, hablando, pegando, u obligando al niño de cualquier otra manera a que cambie de actitud.

 Lo mejor es dejar que la rabieta pase de forma natural pensando que si una conducta no es reforzada tiende a extinguirse.

 Lo peor que podemos hacer ante una rabieta es acceder a la solicitud que la ha provocado; es decir, un niño no puede nunca salirse con las suyas utilizando este método, en caso contrario, el niño aprenderá a utilizar cada vez que quiera algo mecanismos más sofisticados para expresar su ira. El niño, debe saber que si quiere algo debe expresarse con serenidad, negociando las cosas relajadamente, pidiendo las cosas con corrección y aceptando de buena gana una negativa por parte de sus padres.
Ps. Monica Leon Malca

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